La propuesta toma en cuenta varias condiciones para su implantación y funcionamiento. Se plantea una arquitectura sobria y discreta, casi imperceptible, pensada desde el material crudo y natural.
La idea fue generar un volumen horadado por patios interiores, reconstruyendo un prisma virtual dentro del cual se desarrolla la vivienda.
El programa de la casa se cierra hacia la calle, y se abre generosamente en su contrafrente hacia una indeterminable abra, priorizando las visuales hacia un campo de golf. La respuesta hacia frente y hacia los laterales que dan hacia los terrenos linderos, fue replegar la casa sobre sí misma, a través de sus patios.
Las formas puras encapsulan toda su actividad en una “caja”. Todos los ambientes de la vivienda están en contacto con uno o más patios interiores.
En la parte central se encuentra el acceso con su patio interno, centro de gravedad del proyecto y nexo con el exterior. Programas totalmente diferenciados se desarrollan a ambos lados de ese espacio. A un lado tiene todas las funciones básicas para los propietarios, y al otro las necesidades complementarias. La losa sobre el estar-comedor principal se eleva del resto de la casa, permitiendo que las zonas centrales de la casa pudieran iluminarse naturalmente al igual que las áreas a los extremos.
Transitar la clara circulación de la casa se convierte en una vivencia estética perceptible. Un recorrido a través de patios con diferentes escalas espaciales. Existe una deliberada búsqueda de continuidad y relación entre las distintas funciones y visuales interiores: “desde la casa se ve la casa”.
El tratamiento del parque sigue sin solución de continuidad los lineamientos del campo de golf, minimizando las diferencias entre lo privado y el gran espacio exterior.
Proyecto: Estudio 87 Arquitectura – Arq. Barbara Cosentino, Arq. Nicolas Bozzano, Arq. Leonardo Aguirre
Ubicación: San Vicente, Buenos Aires, Argentina
Año: 2022
Superficie: 320 m2
Calculo Estructural: Ing. Hernán Martinetti
Imágenes: Arq. Victoria Herrera